Conferencia de la Astronómica de Sabadell. Luís Romero, 9 de abril de 2025
Tenía previsto hacer una charla sobre los primeros años de la Agrupación Astronómica, pero como tengo poco tiempo, he pensado en concentrarme en el primer año de la Agrupación.
En este auditorio en el que estamos ahora mismo, se hace mucha divulgación científica, y de hecho, desde sus comienzos, la Agrupación tuvo una clara determinación de hacer divulgación astronómica. Veremos ejemplos y también veremos un vínculo muy estrecho con la ciudad y con sus instituciones.
Dejadme que os ponga un poco en contexto. Estamos hablando casi de mediados del siglo XX. En los años 50 hubo cambios políticos importantes, tanto internos como externos, del régimen franquista. Uno de los cambios fue una cierta tímida apertura en las propuestas culturales, siempre y cuando, evidentemente, no cuestionaran el estado de las cosas. Y eso se produjo cuando aparecía una nueva generación que no había vivido directamente la guerra ni tampoco los primeros años de la posguerra, los años más duros. Y también coincide con otro tema que no es menos importante: el lanzamiento del Sputnik, en 1957, la primera de una serie de grandes hitos astronáuticos.
Fijémonos, por ejemplo, en esta portada de "La Vanguardia" (figura 1), donde ya se hablaba de ir a la luna. Esto nos indica el interés que había entre el público en general por todos los avances en la astronáutica. Y este interés también lo recogían las asociaciones astronómicas que había en aquel momento, entre ellas, la Agrupación Astronómica de Sabadell. Porque, de alguna manera, más allá de las cuestiones geopolíticas que podía haber en aquel momento por la Guerra Fría, lo cierto es que estas agrupaciones se convirtieron, de alguna manera, en centros de referencia para el público en general. Debéis pensar que la divulgación no era algo tan extendido como ahora.
Figura 1. Portada de la Vanguardia hablando de la llegada a la Luna
Todos sabéis ya cómo nació la Astronómica de Sabadell. Aquí tenemos uno de los protagonistas, que nos lo puede explicar mucho mejor. Para resumirlo, un grupo de jóvenes, menores de edad, tenían mucho interés por la astronomía, se reunían, hablaban, e incluso hacían observaciones con los medios precarios que en aquellos momentos podían disponer. Y aquello fue un poco el embrión de lo que poco después se convertiría en la Agrupación Astronómica.
De todas formas, hubo dos antecedentes a su fundación que creo que son interesantes de resaltar. Por un lado, la conferencia del padre Ignasi Puig, jesuita, director de la revista "Ibérica" (figura 2). Era un astrónomo y gran divulgador muy conocido, e hizo una conferencia en Sabadell que se tituló: "¿Existen otros mundos habitados?" Y este título ya recoge el interés que había para ir a explorar el espacio.
Figura 2. El padre Puig en plena conferencia
Un segundo hecho que yo creo que fue bastante importante - incluso más aún que el anterior- fue el eclipse que hubo en 1959. Fue un eclipse parcial de Sol, que en Cataluña sólo fue del 50%, pero fue muy popular y atrajo mucho público. Se dio bastante repercusión mediática y hubo gran interés para observarlo. Todavía no existía la Astronómica de Sabadell pero ya existía Aster, Sadeya y otras asociaciones astronómicas. Ya había todo un movimiento asociativo en torno a la astronomía.
También es verdad que los aparatos de observación que tenían en ese momento eran muy precarios. Se publicaron resultados, y en el caso de la Agrupación Astronómica, aunque no existía formalmente, este grupo de jóvenes ya hicieron sus observaciones, incluso las publicaron en un ejemplar único, que mecanografiaron, dibujaron, y que repartieron entre ellos. Había esa inquietud, y allí estaba como esta especie de pre-agrupación astronómica.
Por cierto, sólo una curiosidad. La franja de la totalidad pasó por Canarias, y no es un hecho menor, porque eso catalizó, de alguna manera, la construcción del Observatorio del Teide. De hecho, ese mismo año, no sé qué ministerio del gobierno español, fundó ese mismo observatorio.
Bien, ya estamos en la creación de la Agrupación Astronómica. Formalmente se inscribió en el Registro Oficial de Asociaciones el 14 de abril de 1960. Y fijémonos en el espacio que le dedicó el diario "Sabadell" en aquel momento (figura 3). Es muy interesante toda la información que hay aquí, pero os destaco este primer párrafo porque creo que no es un tema menor. Fíjense los verbos que utiliza el redactor: dice "encausar, orientar y apoyar". ¿Por qué? Porque hubo todo un movimiento cultural dentro de la ciudad que intentaba, de alguna manera, canalizar estas inquietudes culturales de la gente joven en aquel momento en Sabadell. Y la Agrupación Astronómica era una manifestación más de este interés por realizar actividades culturales en la ciudad. Siempre y cuando, obviamente, no hubiera ningún problema con el régimen. También se creó, por ejemplo, el Cineclub Sabadell, que nació en 1957.
Figura 3. Diario de Sabadell el 14 de abril de 1960
Tampoco debemos olvidar el contexto local. Sabadell era una ciudad potente, con una industria textil bastante importante, una burguesía bastante bien afincada y un poder político hasta cierto punto sensible. Dentro de este poder político y de esta burguesía sensible, estas manifestaciones culturales crearon un entorno amigable para cualquier iniciativa que no creara problemas para el régimen.
Otras iniciativas culturales de la época fueron: la Fundación Bosch i Cardellach; la revista "Riu Torrent", que tuvo algunos problemas con la censura; o el propio Miquel Crusafont, una persona emblemática en la ciudad, que en los años 50 comenzó a hacer cursos de paleontología. Estos cursos fueron muy importantes y tuvieron eco internacional. Crusafont tenía muy claro que tenía que utilizar todos los medios mediáticos para difundir la ciencia. Y eso, yo creo, que sirvió un poco -quizás de forma inconsciente- como modelo de lo que luego haría la Agrupación Astronómica de Sabadell.
Bien, os he comentado que hubo un entorno amigable, pero también hubo un apoyo institucional. Y para situarnos, ¿qué es lo que querían las agrupaciones astronómicas de aficionados en los años 50 y 60? Básicamente querían tener un local, querían tener un telescopio (a poder ser un observatorio), y algo no menos importante: un medio de comunicación, una revista, un boletín para explicar a los socios y a su público en general lo que hacían.
La Agrupación Astronómica de Sabadell tuvo local desde el comienzo. Diferentes entidades les cedieron algún local. Por ejemplo, aquí podemos ver el espacio que les dejaron en el diario de Sabadell (figura 4). También dispusieron de un lugar para observar, la torre de la escuela de oficios, para que pusieran los telescopios y observasen. No era un observatorio, no era idóneo, pero tampoco era un lugar tan malo. Compraron un primer telescopio con una subvención del 100% del diario "Sabadell". Era un telescopio de 14 cm de diámetro, bastante interesante para la época y que poca gente podía tener.
Figura 4. Primer local, primer observatorio y primer telescopio
El tema de los ingresos también es importante. Evidentemente, toda asociación privada debe poder mantenerse con las aportaciones de los socios, y eso es como lo hizo también la Agrupación Astronómica. En los primeros años también recibió una ayuda oficial de la delegación local de prensa, propaganda y radio, como otras entidades locales de la ciudad. No era muy cuantiosa pero eso les permitió respirar un poco más tranquilos en los primeros años.
Otro factor importante, que ya os he comentado, fue el apoyo inequívoco y constante que tuvieron de los medios de comunicación local, especialmente del diario "Sabadell" y de Radio "Sabadell". Eso les ayudó mucho porque les permitió difundir sus mensajes y sus actividades a toda la población, aunque fuera a nivel local, pero lo pudieron hacer con un apoyo importante.
Con todo ello, a finales del primer año ya tenían 76 socios, y al final de la década 214 socios. No está nada mal, teniendo en cuenta que hablamos de un tema tan minoritario como es la astronomía.
Hablamos de la revista, del boletín, Astrum (figura 5). A mediados del siglo XX, la posibilidad de obtener información sobre astronomía más allá de los libros de Flammarion o de Comas Solà, que eran muy generalistas, sólo se podían conseguir si se estaba suscrito a entidades más consolidadas, más antiguas, normalmente extranjeras. Éstas tenían una revista con información para estar al día de los últimos avances y descubrimientos astronómicos, y con efemérides, los fenómenos que iban a suceder. El problema era el precio. Estar suscrito a un boletín de estas asociaciones era muy caro. La opción que había era hacer una revista propia con un buen contenido e intercambiarla con las otras asociaciones de todo el mundo. Era un sistema muy eficiente, muy barato y que permitía estar al día.
Figura 5. Astrum num. 1
En la Agrupación hicieron esto con mucho éxito porque ya en el año 61, sólo un año después de su fundación, ya se intercambiaban revistas con asociaciones de Argentina, de Estados Unidos, de Francia, de México, de Suecia y de Dinamarca. Y eso, evidentemente, continuó. Obviamente, este intercambio se producía con las otras asociaciones más cercanas, como Áster, Sadeya, pero también con el Observatorio del Ebro y el Observatorio de San Fernando, que también editaban publicaciones.
He puesto muchas fotografías, pero no os las explicaré en detalle. Quiero remarcar la actividad divulgativa, que fue extensísima. Pensad que todo lo que os nuestro es sólo una pequeña parte de lo que pasó en un año, de hecho, en menos de un año. La profusión con la que la Agrupación Astronómica se dio a conocer en los primeros meses fue impresionante. Participó en muchos eventos. La propia "Vanguardia" se hizo eco de la creación de la Agrupación, en el diario de Sabadell siempre salían noticias sobre ella, etc.
Y otro aspecto importante es que hacían observaciones. Ahora eso me parece muy normal, pero en aquella época no lo era tanto. Les habían pagado un telescopio, y lo pusieron al servicio de la gente para que observasen diferentes astros. Desde los inicios ya hicieron sesiones públicas. Y en el diario de Sabadell salían anunciadas todas estas sesiones. Todo ello se ha mantenido hasta hoy en día. Me atrevería a decir que es el ADN de la Agrupación. También hacían visitas a otros observatorios, hacían charlas, y tuvieron su propio programa de radio.
Pero además de divulgar, los miembros de una asociación astronómica quieren aprender, compartir observaciones, y hacer actividades astronómicas. Y desde el comienzo, esta vertiente también la cuidaron mucho. Podemos ver por ejemplo (figura 6) partes de observaciones, al principio muy genéricos, pero que con el tiempo se fueron especializando. Había partes dedicados a muchos temas diferentes: al paso del satélite Eco, a los satélites de Júpiter, etc. Todo ello lo enviaban a los socios, y más tarde también a otras asociaciones.
Figura 6. Partes de observaciones
El satélite Eco les dio mucha trascendencia también. Con él salieron mucho a la palestra pública. Fue el primer satélite de comunicaciones que lanzaron los americanos en agosto de 1960. Era una bola enorme, cubierta de una superficie reflectante, de tal manera que, si se enviaba una señal desde la Tierra, se reflejaba. Como también reflejaba la luz del Sol, cada vez que pasaba por encima nuestra, se podía ver muy bien. De hecho, llegaba a una magnitud parecida a la de Júpiter, con un cielo mucho menos contaminado que el actual. Fue una oportunidad de las asociaciones para difundir sus actividades al público. Igualmente, lo hizo Aster en Barcelona. Anunciaban el horario de paso y convocaban a la gente para observarlo.
De hecho, yo creo que esta estrategia le permitió a la Agrupación Astronómica y a otras asociaciones darse a conocer y crearse un nombre en el espacio público. De tal manera que legitimaron de alguna manera su utilidad ante la esfera pública; y en paralelo, a la información que podían dar los expertos o profesionales. En aquella época no era como ahora, los profesionales no divulgaban. Así, las asociaciones encontraron un lugar, una especie de vínculo, entre el público y los expertos.
Otro ejemplo, que en este caso no es de divulgación, sino de trabajo propio de investigación, fue la participación en la observación del tránsito de Mercurio que se produjo en el año 1960. De hecho, tan pronto como se formó la Agrupación Astronómica, llamaron a la puerta de la UNAC. La UNAC era la Unión Nacional de Astronomía y Ciencias Afines, organismo que dependía del CSIC y que tenía como objeto la promoción, la coordinación de trabajos astronómicos a nivel de todo el Estado. Participaban no sólo profesionales -los pocos que había en aquel momento- sino también algunos observatorios privados, algunos aficionados que tenían los medios.
La verdad es que la UNAC tuvo muy poca relevancia, y quizás una de las cosas más interesantes que hizo fue esta coordinación del estudio del tránsito de Mercurio. Para que os hagáis una idea, esta es la carta que se recibió en Sabadell, solicitando la participación de los miembros de la Agrupación (figura 7). Esto iba acompañado de unas hojas de observaciones, de cómo se tenía que observar, cómo se tenía que coger los tiempos del tráfico de Mercurio, etcétera. En total participaron 34 observadores, de los cuales 24 eran aficionados.
Figura 7. Carta de la UNAC
La verdad es que los resultados no fueron muy significativos, fueron bastante pobres, ya que la medida del tiempo aquella época era un poco precaria. Ahora bien, fueron muy parecidos de otros resultados obtenidos por la AAVSO, por ejemplo.
Estoy terminando. Si en 1959 fue, como decíamos, la "precuela" de la Agrupación Astronómica, otro eclipse solar que hubo en 1961, fue la consolidación. Aquel eclipse llegó al 96% en Sabadell. También lo difundieron mucho, tanto en la radio como en el diario. Os muestro el espacio que dedicaban anunciándolo un mes y medio antes, y unos días antes. El texto no sólo explica, sino que más advierte de la mejor manera de poder observar el eclipse. Tenía esta función de difundir también una observación "segura" del eclipse.
La Agrupación, aunque sólo tenía unos meses de vida, se movilizó mucho. Utilizó todos los medios que tenía a su alcance, no sólo el telescopio propio, sino que reclutó todos los telescopios que en ese momento disponía, y montó dos lugares para ver el eclipse, en la misma escuela de oficios. Uno fue el más oficial o el de estudio, desde donde se hicieron las fotografías, el cronometraje y las medidas de las condiciones meteorológicas, es decir, donde se hizo el estudio propiamente del eclipse. Y el otro fue donde dispusieron los equipos para que toda la gente que quisiera pudiera venir a ver el eclipse. Pensad que el eclipse tampoco duraba tanto, y además era un día laborable a primera hora de la mañana. Aun así, dicen las crónicas que fue un éxito, ya que pasaron unas 300 personas. Contribuyó, de nuevo, a potenciar la imagen de la Agrupación y a captar más socios (figura 8).
Figura 8. Observación del eclipse de Sol
El eclipse se siguió también desde otros lugares como el Observatorio Fabra, la Universidad de Barcelona, el Observatorio de Aster, etc. Pero el resto de observatorios no pudieron hacer ninguna fotografía de la totalidad por culpa de las nubes, sólo se pudo fotografiar desde Sabadell. Fue la única que se obtuvo desde la Península Ibérica, un gran logro.
Para terminar, sólo quería hacer un breve resumen. Como vemos, la Agrupación Astronómica de Sabadell es una entidad muy arraigada en la ciudad, que además, desde sus inicios tuvo una clara vocación divulgativa, utilizando todos los medios que tenía a su alcance para darse a conocer y para dar a conocer su actividad. Y yo creo que eso fue un modelo de éxito. Hoy en día sigue siendo un modelo de éxito, pero como os decía antes, eso ya nació así. La Agrupación Astronómica no hizo un cambio, un giro especial a lo largo de su historia. Tiene una estrategia que se ha mantenido, la ha ido adaptando con los años, pero que ya estaba en su origen. Un claro ejemplo son las conferencias que se llevan a cabo cada miércoles en esta sala. Esto nos ha permitido hacer este 65 aniversario con muy buena salud.
Coloquio
El satélite Eco-1, ¿cómo lo pusieron en órbita siendo tan grande?
De hecho, era un globo, era más parecido a un globo aerostático que a un satélite.