14 maig 2025

El satélite Titán de Saturno cuenta con una atmósfera dominada por nitrógeno y con fenómenos meteorológicos como nubes y lluvia. Sin embargo, a diferencia de nuestro planeta, donde el clima está gobernado por el ciclo del agua, en la criogénica Titán dicho papel lo desempeña el metano, que se evapora, forma nubes, precipita en forma de lluvia y alimenta lagos y mares en su superficie. Un equipo internacional, con participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha detectado por primera vez radical metilo (CH₃) en la atmósfera de Titán. Esto permite validar lo que los modelos químicos llevaban tiempo prediciendo: que la rica química orgánica de Titán comienza con unos pocos radicales sumamente reactivos que ahora observamos. El metano (CH₄) es el motor principal de la actividad química en Titán. En su atmósfera, el metano se descompone por efecto de la luz solar o por el impacto de electrones energéticos procedentes de la magnetosfera de Saturno. Estos fragmentos de metano pueden luego reaccionar entre sí o con otras moléculas para formar compuestos más complejos, como el etano (C₂H₆) y otras moléculas orgánicas que podrían llegar a depositarse en la superficie. El trabajo también presenta otros resultados reveladores, como un perfil completo del monóxido de carbono (CO) en la atmósfera de Titán o los primeros indicios de convección de nubes en su hemisferio norte —donde actualmente es verano—, sobre una región rica en lagos y mares. Más información en el IAA.
