20 septiembre 2025

En el Universo, las estrellas y los planetas no se forman de golpe. Alrededor de una estrella joven suele haber un disco de gas y polvo llamado disco de acreción. El material en este disco gira sin parar y eventualmente cae sobre la estrella, ayudando a que ésta crezca con el tiempo. Pero este proceso se enfrenta a un gran problema: si el material del disco gira demasiado rápido, se hace difícil que pueda caer hacia adentro. Desde hace tiempo la comunidad astronómica se plantea si los jets podrían llevarse el exceso de energía rotacional, facilitando así que el material caiga hacia la estrella. Para esclarecerlo se necesita observar con mayor detalle sus orígenes, muy cerca de la estrella. Un equipo internacional a través de observaciones del ALMA, ha observado un sistema protoestelar muy joven llamado HH 211. Esta protoestrella tiene apenas unos 35.000 años y está ubicada a 1.000 años luz de distancia. Tiene un brillante jet bipolar, que se mueve a más de 100 km/s, pero rota muy lentamente. Usando la conservación del momento angular y de la energía, el equipo determinó que el jet se origina en el borde más interno del disco de acreción, a apenas 0,02 UA de la estrella. Este descubrimiento marca la primera vez que se identifica con tanta precisión el punto de lanzamiento de un jet magnetizado, confirmando directamente que los jets remueven el momento angular del disco de acreción para que el material pueda caer sin impedimentos sobre la estrella. Más información en el ALMA.
