27 agosto 2025

Un equipo internacional, utilizando el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA, ha descubierto una rareza estelar: una enana blanca ultramasiva que se formó al fusionarse una enana blanca con otra estrella, en lugar de formarse a través de la evolución de una sola estrella. Una enana blanca es el estado final de una estrella poco masiva que no puede explotar como una supernova de colapso de núcleo. La transición a enana blanca comienza cuando la estrella agota el hidrógeno de su núcleo, expulsando sus capas externas y quedando solamente su denso núcleo hasta convertirse en una enana blanca. Teóricamente, las enanas blancas pueden tener masas de hasta aproximadamente 1,4 veces la masa del Sol, pero las enanas blancas ultramasivas con una masa superior a la del Sol son poco frecuentes. El Espectrógrafo de Orígenes Cósmicos del Hubble investigó una de estas enanas blancas ultramasivas, WD 0525+526 que se encuentra a tan solo 128 años luz de distancia y tiene 1,2 veces la masa del Sol. Estas investigaciones revelaron algo inusual: evidencia de carbono en su atmósfera. Esto puede indicar que se trata de la colisión de dos enanas blancas o de una enana blanca y una estrella subgigante. Dicha colisión puede quemar las atmósferas de hidrógeno y helio de las estrellas, dejando una escasa capa de hidrógeno y helio alrededor del remanente de la fusión que permite que el carbono del núcleo de la enana blanca flote hacia arriba. Más información en la ESA.
