10 enero 2024
Un grupo de astrofísicos liderados por Mireia Montes, investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha descubierto la galaxia enana más grande y difusa registrada hasta la fecha. Ha sido denominada Nube, un nombre puesto por la hija de 5 años de uno de los investigadores y se debe a la forma difusa que presenta. Su brillo es tan débil que ha pasado desapercibida en los distintos cartografiados previos. Esto se debe a que las estrellas que la componen se encuentran muy repartidas en un gran volumen, lo cual hacía a Nube casi imperceptible. Es una galaxia enana 10 veces más débil en brillo que las otras de su tipo, pero a su vez es 3 veces más extensa que otros objetos con igual número de estrellas. Debido a su bajo brillo, es difícil determinar la distancia exacta a la que se encuentra Nube; podría estar a unos 300 millones de años luz. Por norma general, las galaxias tienen una densidad de estrellas mucho mayor en las partes internas, y esta se reduce de forma muy rápida conforme se aleja del centro. Sin embargo, en Nube la densidad de estrellas apenas varía en todo el cuerpo. Nube confunde a los investigadores; las simulaciones cosmológicas son incapaces de reproducir sus “características extremas”. El modelo de materia oscura fría reproduce estructuras a gran escala, pero hay escenarios a pequeña escala, como es el caso de Nube, para los que es incapaz de dar respuesta. Una posibilidad muy sugerente es que las propiedades inusuales de Nube nos indiquen que las partículas que forman la materia oscura tengan una masa ridículamente pequeña. Si este fuera el caso, la estructura inusual de esa galaxia sería una manifestación de las propiedades de la física cuántica, pero a escala galáctica. Más información en el IAC.
