25 marzo 2026

Un equipo internacional, en el que participa personal investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y del Gran Telescopio Canarias (GTC), ha observado un cambio drástico en un agujero negro supermasivo. Situado a unos 10.000 millones de años luz de distancia, el objeto se atenuó hasta alcanzar aproximadamente una vigésima parte de su brillo anterior en tan solo dos décadas, un intervalo extraordinariamente corto a escala cósmica. El descubrimiento se realizó en el marco de un proyecto de observación colaborativo que integra el telescopio Subaru de Japón y el GTC del Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, junto con contribuciones de otros observatorios de todo el mundo. Al combinar estudios de gran campo del cielo con observaciones de seguimiento detalladas, el equipo pudo reconstruir cómo evolucionó a lo largo del tiempo la actividad de este lejano agujero negro. Cuando grandes cantidades de gas caen hacia un agujero negro supermasivo se forma un disco caliente en rotación que brilla intensamente. Durante décadas, se creyó que esas fases activas duraban cientos de miles o incluso millones de años. Estas nuevas observaciones cuestionan esa visión. Las observaciones indican que el propio disco de acreción se debilitó significativamente, lo que sugiere una interrupción importante en el suministro de gas que llega al centro de la galaxia. Más información en el IAC.
