20 enero 2026

Un sondeo del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), ha producido las imágenes más nítidas hasta la fecha de 24 discos de escombros, los cinturones de polvo que quedan después de que los planetas terminan de formarse. El sondeo del ALMA era para Resolver las Subestructuras del Cinturón de Kuiper (ARKS), es decir la fase de nuestro Sistema Solar donde se formó el Cinturón de Kuiper, un anillo de escombros helados más allá de Neptuno que conserva un registro de colisiones masivas y migraciones planetarias de hace miles de millones de años. En esta fase se formaba la Luna y los planetas y se disputaban sus lugares definitivos, ¡e incluso intercambiaban órbitas! Las fotografías muestran una verdadera diversidad de estructuras: no solo anillos simples, sino cinturones con múltiples anillos, halos y fuertes asimetrías, lo que revela un capítulo dinámico y complejo en la historia planetaria. Aproximadamente un tercio de los discos observados muestran subestructuras claras (múltiples anillos o huecos distintivos) que sugieren características heredadas de etapas anteriores de formación planetaria o esculpidas por planetas a lo largo de escalas de tiempo mucho más largas. Estos discos registran un período en el que las órbitas planetarias se alteraban y grandes impactos, como el que forjó la Luna, moldeaban sistemas solares jóvenes. Más información en el NRAO.
