9 junio 2025

Un trabajo liderado por Enrique Pérez Montero, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha estudiado los entresijos del cosmos a través del rango infrarrojo para estudiar los núcleos activos de galaxias. Los núcleos galácticos activos (AGN) son zonas situadas en el centro de ciertas galaxias donde un agujero negro supermasivo libera una enorme cantidad de energía al absorber la materia que lo rodea. El rango infrarrojo es especialmente útil porque es capaz de penetrar en las nubes de polvo que cubren muchos de estos fenómenos y revela transiciones energéticas que corresponden a iones solo presentes cuando el campo de radiación es muy intenso, sustituyendo a la detección directa en rayos X o en el ultravioleta. El estudio revela que los núcleos activos de galaxias, considerados hasta ahora un grupo homogéneo, en realidad se dividen en dos tipos bien diferenciados. Una de ellas emite un espectro ionizante muy duro, pero resulta menos eficiente, mientras que la otra muestra un espectro más suave y luminoso. Ambos grupos presentan poblaciones muy similares y, según el equipo investigador, podrían representar dos fases evolutivas distintas entre las cuales la transición ocurre con relativa rapidez, como demuestra la escasez de galaxias con características intermedias. Más información en el IAA.
