25 marzo 2025

Un equipo internacional, liderado por la Universidad CHRIST de Bangalore, descubrió que una enorme galaxia espiral, a casi mil millones de años luz de la Tierra, alberga un agujero negro supermasivo con una masa miles de millones de veces mayor que la del Sol, que alimenta colosales chorros de radio que se extienden a lo largo de seis millones de años luz. Este hecho nos obliga a replantearnos cómo evolucionan las galaxias y los agujeros negros supermasivos que crecen en ellas. Hasta ahora potentes chorros como estos solo se habían detectado en galaxias elípticas. ¿La Vía Láctea podría crear chorros tan energéticos similares en el futuro? Si esto pudiese ocurrir, el aumento de radiación podría crear una extinción masiva de la vida en la Tierra. Este estudio se realizó con observaciones del Telescopio Espacial Hubble, el Radiotelescopio Gigante de Ondas Metricas, el Atacama Large Millimeter Wave Array que desentrañaron la estructura y evolución de la galaxia espiral 2MASX J23453268−0449256, que tiene tres veces el tamaño de la Vía Láctea. Contra lo que se creía esta galaxia no ha alterado su naturaleza espiral a pesar de albergar uno de los agujeros negros más extremos jamás observados en un entorno así. Además, los chorros del agujero negro impiden la formación de nuevas estrellas a pesar de la presencia de abundante material generador de estrellas. Más información en el RAS.
