14 enero 2025

En un estudio internacional en el que están implicados la Universidad de Maryland, la NASA y el IAC, entre otras instituciones, se ha estudiado una galaxia que alberga un agujero negro supermasivo con características nunca vistas previamente. La galaxia denominada 1ES 1927+654 está situada a unos 270 millones de años luz en la constelación de Draco y tiene un agujero negro central de masa equivalente a 1,4 millones de soles. El estudio ha podido captar el lanzamiento de un chorro de plasma que se desplaza a casi un tercio de la velocidad de la luz y de unas inusuales y rápidas fluctuaciones de rayos X que probablemente surgen cerca del borde mismo del agujero negro. A finales de 2017, el núcleo de la galaxia empezó a cambiar sus propiedades, con un gran estallido en luz visible, ultravioleta y de rayos X. Tras el estallido en 2017, el agujero negro pareció volver a un estado de calma. Pero a partir de mayo de 2022, y durante meses, se observó un aumento constante de los rayos X de baja energía. Las imágenes de radio de 1ES 1927+654 revelan la aparición de estructuras que parecen ser chorros de plasma que brotan a ambos lados del agujero negro central de la galaxia tras una fuerte llamarada de radio. Pero, durante el periodo 2022 a 2024, coincidente con el nacimiento del chorro de plasma, no se observa un cambio significativo en luz visible. El estudio concluye que el escenario más plausible implica la presencia de una enana blanca de baja masa que podía permanecer cerca del horizonte de sucesos del agujero negro mientras se desprende de parte de su materia. Más información en el IAC, en el NRAO y en el MIT.
