11 noviembre 2021
Dentro de lo más profundo en la estructura espiral de las galaxias hay un campo magnético escondido. Estos campos no son visibles, pero juegan un papel importante en su evolución, regulando la formación de nuevas estrellas y conduciendo el gas intergaláctico hacia su agujero negro supermasivo central. Para detectarlos es necesario mapear sus formas dentro de las nubes moleculares, algo que los métodos tradicionales de radioastronomía no son capaces de hacer con precisión. Usando el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), un equipo internacional liderado por Alejandro S. Borlaff, del Centro de Investigación Ames de la NASA, en California, ha podido cartografiar la morfología del campo magnético del gas molecular en la galaxia del Remolino (M51). En la región interna de la galaxia todas las líneas magnéticas muestran una estructura espiral regular, pero en la zona externa, sobre todo cerca de M51b, el campo magnético muestra grandes diferencias en orientación. El desacoplamiento de los dos campos magnéticos podría estar relacionado con la interacción gravitacional de M51b. Más información en el IAC.
