27 abril 2026

La formación de los planetas se explica a través de un proceso ascendente en el que pequeños fragmentos de roca y hielo se agrupan y crecen con el tiempo. Sin embargo, cuanto más masivo es el planeta, más difícil resulta explicar su formación de esta manera. Contrariamente, las estrellas se forman cuando una vasta nube de gas se fragmenta y cada fragmento colapsa bajo su propia gravedad, volviéndose más pequeño y denso. Un proceso de fragmentación similar podría ocurrir teóricamente también dentro de los discos protoplanetarios. Esto podría explicar por qué algunos objetos muy masivos se encuentran a miles de millones de kilómetros de sus estrellas anfitrionas, en regiones donde el disco protoplanetario debería haber sido demasiado tenue para que se produjera la acreción. Ahora observaciones del telescopio espacial James Webb de la NASA han examinado 29 Cygni b, un objeto de aproximadamente 15 veces más masivo que Júpiter que orbita una estrella cercana y han encontraron múltiples evidencias de que 29 Cygni b se formó mediante un proceso ascendente. Se han encontrado evidencia de elementos químicos pesados como el carbono y el oxígeno, lo que sugiere firmemente que se formó como un planeta por acreción dentro de un disco protoplanetario. Más información en la NASA.
