30 diciembre 2025

Un equipo internacional ha descubierto la evidencia más inequívoca hasta la fecha de que los potentes chorros lanzados por estrellas recién nacidas registran de forma fiable los episodios de crecimiento más violentos de una estrella. Las primeras observaciones realizadas con el Very Large Array (VLA) identificaron al objeto SVS 13 como un notable sistema binario protoestelar que impulsa una cadena de "balas moleculares" de alta velocidad y choques Herbig-Haro en la región de formación estelar NGC 1333, a unos 1.000 años luz de la Tierra. Esas imágenes identificaron las dos radioprotoestrellas, VLA 4A y VLA 4B. Nuevas observaciones con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) enfocaron la "bala" de alta velocidad más brillante del flujo de salida de SVS 13 y revelaron una sorprendente secuencia de anillos moleculares anidados. Cada anillo se contrae y cambia de posición suavemente, trazando capas ultrafinas con forma de arco que se mueven a velocidades de hasta 100 km/s. Cada secuencia de anillos en el chorro lleva la marca temporal de un estallido anterior, lo que nos permite interpretar la historia de cómo el material cayó sobre la joven estrella y luego fue expulsado violentamente. Al ajustar más de 400 anillos individuales, el equipo demostró que cada capa se corresponde con un arco de choque clásico. La edad de la capa más joven coincide con un potente estallido óptico e infrarrojo de SVS 13 VLA 4B a principios de la década de 1990. Más información en el ALMA.
